Descripción: Reforma y Ampliación de Centro de Salud en O Porriño (Anteproyecto)
Situación: O Porriño - Pontevedra
Promotor: Sevizo Galego de Saúde - Xunta de Galicia
Fecha: 11.2009
Superficie: 2.518 m2
PEM: 1.085.294 €

Como punto de partida se entiende el edificio existente junto con la ampliación como un centro de salud unitario, en el que la parte nueva goza de cierta autonomía por la propia naturaleza del programa que en ella se inserta.

Así, se plantean las nuevas partes del Centro de Salud con acceso cómodos, directos y propios desde el exterior, evitando excesivos desplazamientos por el interior del centro a los pacientes, al tiempo que se favorece la integración del conjunto en la realidad topográfica del lugar, manteniendo una conexión interna con el edificio existente desde su planta primera.

Por el contrario, frente a estas áreas de programa público con acceso directo desde el exterior, el nivel más alto de la ampliación se reserva para programa de uso interno, dotándolo de la privacidad necesaria para espacios de personal administrativo y de zona de descanso del PAC, mientras que la planta sótano se destina a usos de almacén e instalaciones que complementan a los recintos ya existentes que se concentran en su actual posición.

En cuanto a la disposición del programa en el edificio existente a reformar, éste se articula desde el vestíbulo de acceso, directamente ligado al área de espera y recepción para la cual, por necesidades programáticas, se habilita un acceso directo al sótano donde se ubica el archivo de historias clínicas.

La secuencia de espacios desde el área de acceso se desarrolla en dos cuerpos que discurren entorno al patio, tratando de domesticarlo e incorporarlo al mundo interior.

En planta baja y próximas a la entrada, facilitando su accesibilidad, se encuentran las consultas de uso común para todos los pacientes del centro, mientras que en el ala opuesta se sitúa el programa de pediatría y matronas, evitando de este modo los desplazamientos verticales por el centro a sus usuarios. Aquí el espacio de espera se singulariza manipulando la envolvente del patio, resolviendo así una zona de juegos para los niños que acuden a las consultas médicas.